I See You

I see you, and I feel you
You talk and with that, I lose my breath
Your life gives me aid
The words you said
They leave traces
and now I’m scared
I did not believe
That a chance with you I had
When indeed I didn’t have
My soul cries for a kiss
For a caress or for a verse
I get lost in your gorgeous eyes
As a tiny particle
In this broad universe
Unable to express to you
How exhausted I am to love you
Each tear bursts into a thousand pieces
Alluding to what my heart feels
Your coveted heart
Worth of being stolen
Stolen by the vilest of thieves
Who has gone ahead of me
And before me, took it
Leaving mine
Quite shattered

© Gabriel Berm

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Más De Cien Palabras

Todo lo que nunca fuimos y nunca seremos…

La constante de Champernowne es un número irracional que tiene una característica realmente interesante, contiene todo. ¿Todo? Sí, todo; pero ¿cómo? Y ¿qué es todo? Tras una no muy compleja pero larga explicación se llega a la conclusión de que al sustituir números por letras, se podría encontrar eventualmente el Quijote entero, no solo el Quijote, sino todos los libros que han existido y van a existir, todas las palabras alguna vez dichas y las que nunca se dijeron, los mayores secretos de la humanidad, las últimas palabras de Earhart y las primeras palabras de Jesus; pero al instante que me enteré de la capacidad de este número poco conocido no pude evitar pensar que en algún lugar de este número están las palabras exactas para derretir tu corazón e incluso, están las instrucciones detallas paso a paso de como llegar a tus labios. El simple hecho de saber que dentro de un número tan irracional como mi amor por ti, está el “te amo” que mi corazón tanto anhela, me genera un sentimiento de frustración y paz (si es eso humanamente posible). Todo lo que nunca fuimos y nunca seremos, todas las palabras que te dije y no escuchaste, todos los “te amo” no correspondidos, los besos que nunca nos dimos y que es claro que nunca pasarán, los pensamientos que pasan por mi mente cuando te veo a los ojos, la sensación de tomarte la mano, el número exacto de lágrimas que derramaríamos juntos por una causa común, los deseos de tu corazón y del mío, los lugares que conoceríamos, la fecha y el lugar de nuestra boda, las medidas en m2 de nuestra casa, mi hora de defunción y la tuya, lo que salió mal y lo que pudo salir peor, todo esto enfrascado en C10 = 0.12345678910111213141516…  ¿Quién diría que nuestro amor sería confinado a una infinidad de decimales?

© Gabriel Berm