Sentido

Me estremezco cuando te contesto

Cuando te veo y cuando te siento

Mi lengua inmóvil se vuelve incapaz de articular

Una respuesta adecuada a tus palabras de azar

Palabras que torturan

Palabras que conducen a un mar de inseguridad

Palabras falsas

Más falsas que un sueño

El sueño de estar contigo

Un sueño lleno de de ilusión

Una ilusión que hace alusión a la desesperación

Desesperación por verte, anhelarte y besarte

Una impotencia febril que despedaza

Hasta la más pequeña esperanza

Esperanza de tener tu mano

Esperanza de que estés a mi lado

A mi lado por la eternidad

Una eternidad cósmica como la de los astros

Que se desvanecen y no dejan rastros

Rastros de lo que fuimos y de lo que pudimos ser

De lo que lloramos y celebramos

Eternidad únicamente digna para tu sonrisa

Que más que el agua

Este cuerpo necesita

Más que el oxigeno

Me da vida

Más que vida

Le da sentido

Más que sentido

Le da motivo

Motivo para seguir

Para persistir y no desistir

Aguardar mejores tiempos

Tiempos en los cuales

Nuestros corazones latan

Y que hasta el cielo compartan

© Gabriel Berm

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La Debilidad De Los Imperios

Solo hay una cosa que puede hacer caer desde el mas burdo indigente al mas poderoso emperador, esa “cosa” es un concepto universal que nos persigue como humanidad desde tiempos inmemorables, Fedro una vez dijo que el amor fue uno de los primeros dioses, lo que nos lleva a pensar en el hecho de que el amor no tiene un principio en la linea del tiempo de nuestra especie, pareciera que nunca nos ha abandonado y que nunca lo hará. Es el talón de Aquiles de todos los hombres y mujeres, muchos huyen de el mientras que otros escriben poemas, canciones y hasta películas sobre el amor. No solo nos hace perder el norte sino que nos hace pensar que todos los puntos cardinales son el norte porque ¿Qué más da donde está el norte mientras esté contigo? Es una sutil droga que nos atonta y adormece, nos hace alucinar y perder la razón en cuestión de segundos. El mismo Frederick Nietzsche cayó bajo el mismo conjuro por el que también cayó Patroclo y el rey del Reino Unido. Nadie se salva de los viles y suaves tentáculos del amor y si alguien se lograra salvar no viviría plenamente. El amor es un sufrimiento necesario, se puede decir que es el más hermoso de los sufrimientos o el único sufrimiento hermoso. Gracias a este tenemos las mejores obras literarias y musicales. Nos transporta a un universo paralelo dónde la menor de las posibilidades se convierte en la más probable. Capaz de elevar a las estrellas al más frívolo de los individuos y de estrellar contra el duro concreto al más enamorado. No tiene piedad alguna y no tiene autoridad que lo controle, ataca al que quiere sin avisar y sin preguntar. Seduce con utópicas ideas amorosas e implanta en nuestras mentes promesas imposibles, pone en nuestros labios dulces palabras que harían caer a un dragón e impone ideas que en estado normal nos parecerían impensables. Tal es el sentimiento que actualmente en las religiones dominantes, el amor aparece en todas. Hemos venerado e idolatrado al amor, inconscientemente pidiéndole que no nos prive del sufrimiento. Cuando el amor se acaba es el peor de los sentimientos experimentados por el ser humano, la ausencia del amor es como si una ciudad plenamente iluminada se devolviera a la edad de piedra donde no había mas que un fogata. Nos tiemblan las manos y nuestros ojos no aguardan nada en expresar lo que sienten. Se siente como el corazón batalla por mantenerse palpitando, todo se torna gris y aburrido. Pero es aún peor cuando el amor está ahí pero no es correspondido, esto equivale a que la iluminada ciudad tenga bombillos y el cableado pero no una fuente de energía estable. Cualquier movimiento en falso hace temblar nuestros cimientos, los celos nos consumen como el fuego a una vela, somos atrapados por improbables pensamientos que nos ponen en un limbo entre vivir o no. La soledad es la única que al final siempre está para nosotros o mejor dicho, con nosotros. Saber que entre nosotros hay una distancia que se alarga conforme más nos miramos. Georg Cantor estipuló que matemáticamente hay infinitos que son mayores que otros; el infinito que separa a nuestros corazones es de -3000 al 3000. El hecho de que el amor solo existió en nuestra mente no significa que no duela, en realidad, duele más. Duele no haber experimentado que se siente en realidad ser amado, el sentimiento real no la proyección que crea el cerebro con la intención de que no nos peguemos un tiro. La felicidad sin amor es como un cielo sin estrellas, no tiene gracia mirar hacia arriba. Pero el amor no tiene que venir explícitamente de la persona que nos atrae, puede ser cualquiera de las billones que existen. Alguna de ellas nos va a escuchar y entender, tal vez no nos entienda pero nos escuche. Se puede pactar tregua con el amor como se suponía, creo yo, desde un principio con moderación y elegancia.

© Gabriel Berm

Te Veo

Te veo y te siento

Hablas y con eso pierdo el aliento

Tu vida a la mia le da sustento

Las palabras que me dices

Dejan huellas y a veces cicatrices

Ilusamente creí

Que tus manos podría sentir

Cuando no fue más que un desliz

Mi alma plañe por un beso

Por una caricia o por verso

Me pierdo en tus ojos bellos

Como una luz en un destello

Sin poder expresarte

Lo exhausto que estoy de amarte

Cada lagrima estalla en mil pedazos

Dejando no mas que los trazos

De lo que alguna vez fue mi corazón

El cual al convertirse en tu posesión

Entró en estado de putrefacción

Descuidado y desolado el mismo anhela

Estar junto al tuyo desespera

Pero la imposibilidad impera

Porque tu corazón codiciado

Ha sido hurtado

y acabada mi vida

Ha dejado

© Gabriel Berm

La Asíntota Entre Nosotros

Tomarnos de la mano y disfrutar el camino hacia el futuro.

La palabra “asíntota” puede resonar en la cabeza de muchos como un termino matemático más o una palabra que no se puede interpretar de otra forma. Asíntota proviene del griego “asumptōtos”, etimológicamente No cayendo juntos; matemáticamente la tangente de una curva al infinito sin tocar un eje, no importa que tanto se acerque. Nuestras vidas son una gran asíntota, nuestras manos, nuestros labios y por supuesto, nuestros corazones. Corazones sedientos de amor, solos como la luna cuya única compañía es la Tierra. Puedo estar a menos de un metro de tu boca, pero con cada milímetro que me acerco la asíntota entre nosotros se hace más grande, si eso es que eso es posible. Verte a los ojos es de las actividades más enigmáticas que existen, revelan tanto pero al mismo tiempo no revelan más de lo que quieres revelar. Me atrapaste en un laberinto sin salida y no me he dado cuenta todavía, ilusamente sigo pensando en el más improbable de los escenarios en el que podamos vencer la asíntota entre nosotros, la única forma de vencer a esta es convirtiéndonos en infinito. Desafiando todas las probabilidades y todos los pronósticos, volvernos invencibles, nosotros contra el mundo; teniéndonos el uno al otro, infinitamente, los legítimos vencedores de la tormentosa asíntota que nos perseguía. Finalmente tomarnos las manos, vernos a los ojos y revelar detalles que ni siquiera conocíamos de nosotros, sincronizando los corazones al ritmo del amor. Superar los días malos y celebrar los buenos, disfrutar por los logros de cada uno; con lagrimas de felicidad y llorar por los fracasos de cada uno; acompañándonos con el llanto en los peores momentos. Nunca más experimentar la soledad y más bien cambiarla por un sentimiento de pertenencia. Contar mutuamente con el apoyo absoluto en las ideas más descabelladas y al mismo tiempo estar dispuestos a dar nuestra opinión. Tomar café por las mañanas y comentar los titulares del periódico junto con nuestros planes para el día; así como escuchar un resumen del día con lujo de detalles y una sonrisa al saber que ambos corazones se abren cada día más y más hasta tratar de convertirse uno. Vivir una realidad que por más imperfecta que por momentos parezca, no la cambiaríamos por nada en el mundo. Tomarnos de la mano y disfrutar el camino hacia el futuro. Pero “vencer” la asíntota es una idea tan disparatada y fuera de contexto como un futuro en el que tu corazón se ponga en sintonía con el mío, nadie ha “vencido” una asíntota, nadie jamás pensó en la necesidad de vencerla pues es solo matemática ¿cierto? Yo lo veo como un concepto que está siendo vilmente desaprovechado. In aeternum te amabo, yo te amaré por toda la eternidad, eso es lo más cercano que encontré a mi definición de asíntota y sigue sin ser totalmente precisa. Como mi definición de asíntota está siendo creada mientras escribo esto, puedo darme el lujo de agregarle lo que quiera. El amor lo conquista todo, un sinónimo de conquistar es vencer o conseguir; así que se puede decir que la única forma de vencer esta asíntota que separa a nuestros corazones es con amor por más irónico que suene; en todo caso la vida es una gran ironía, nuestra propia existencia es una ironía por si misma así que ¿por qué no serlo el amor también? Innumerables veces he intentado perder el amor que te tengo con todo menos con más amor, ni el odio, ni la indiferencia, ni la tristeza nos van a ayudar. Solo a través del amor podremos ver la verdad. Pero ¿cuál amor? Pues el más puro de todos “Phillia” griego para un amor de amistad verdaderamente puro, ese es quizá el amor que están nuestras almas condenadas a vivir, un perfecto reemplazo para  “eros”. Palabras con mucho significado pero vacías si no estás conmigo.

I See You

I see you, and I feel you
You talk and with that, I lose my breath
Your life gives me aid
The words you said
They leave traces
and now I’m scared
I did not believe
That a chance with you I had
When indeed I didn’t have
My soul cries for a kiss
For a caress or for a verse
I get lost in your gorgeous eyes
As a tiny particle
In this broad universe
Unable to express to you
How exhausted I am to love you
Each tear bursts into a thousand pieces
Alluding to what my heart feels
Your coveted heart
Worth of being stolen
Stolen by the vilest of thieves
Who has gone ahead of me
And before me, took it
Leaving mine
Quite shattered

© Gabriel Berm

The Silence

Lingering in this comfortable but lethal silence gives me enough time to think about everything we could have been if my luck had been different…

In this silence lie my thoughts and desires. This silence is equal to the silence you gave me in response to the infinite love that I gave you. Lingering in this comfortable but lethal silence gives me enough time to think about everything we could have been if my luck had been different, all the fictional situations that will never happen, all the kisses I dreamed of, this silence invokes you to torment my mind and shake my already wounded feelings. When I think about you every fragment of my body is terrified, my thoughts and body alert me of imminent danger. You carry with yourself utter grief and absence of love. My heart slows its beats to go unnoticed, so you don’t retake it. My apparent calm breathing, false facial expressions, are all I have when the tiniest memory of your existence drills into my thoughts. My tears tell me that they are about to burst into a profound and sincere lament. But just by looking into your eyes all the security protocols in my body disappear, and I fall back into your dark tentacles that drag me into the depths of a mysterious abyss loaded with terror and agony. With each fake smile of yours, my body becomes unsteady, and I begin to lose my balance. My nerves are altered and start to move incessantly, revealing my weakness to your hypnotizing and evil powers. Losing all trace of serenity when I’m in your presence. When you leave, my entire being suffers a devastating catastrophe, everything is destroyed, you have looted all the love and stored it in your impenetrable vaults. Once again I have to rebuild everything, one memory at a time.

© Gabriel Berm

Another Goodbye

Imagining that you would return to kiss me and I would feel those lips that were the closest form of perfection ever experienced.

That moment, that precise moment in which little by little our eyes start to open after the long dream of love. Only that countless times it hurts while opening them. Tho to many people it happens in a snap, to others, it is a much more tortuous process. Apparently, the grace to finally awake from the dream of love, full of arranged lies, contaminated kisses and rehearsed hugs, at the end has to hurt. At least you have to experience some pain, a little or a lot, that is irrelevant, but it must hurt. To see that person whom I believed to be perfect and in spite of seeing her entirely in a physical way, or why not, perfect in general, that pain in your chest that increases in quantity and strength with each heartbeat. To see from another point of view the stage where everything ended and to think that what I could have done while every tear slides down the cheeks as a growing pain penetrates the deepest of my feelings. Remember all those moments of joy and not be able to avoid wanting to repeat them, remember the day we met and feel how much in love you used to be. Feel like the world falls piece by piece to the compass of every minute passing away from it. Create a feeling of happiness and consolation to believe that ending it was for the best when my heart does not cease to shout for it to return and in the form of protest the eyes begin to shed tears by someone who will never return. Many wish to forget, but sometimes it is better to remember without feeling that sensation of agony that annihilates every trace of delight and happiness. To lie down in bed and remember the happiest day of the relationship and wish for it to last forever. Noticing how everyone laughs with ease and I don’t stop thinking about that person who made every day, night, week and month worth living for. Looking at the calendar and fix the look on our anniversary, without being able to avoid many other tears pour. Sleeping every day knowing that I won’t receive a “good morning” message when I wake up and get home without waiting for a call asking about my day. Listening to songs that once seemed to describe that particular person and now they are nothing but lyrics with a rhythm that burst in the heart and pierces it like thorns. To see those photographs that we took together and to know that they’re nothing but a testimony of what we used to have, that instead of provoking a smile those photos cause a persistent pain, a feeling of anguish and solitude. Imagining that you would return to kiss me and I would feel those lips that were the closest form of perfection ever experienced. Remembering those eyes that exhibit a soul that seemed to match with mine. Wanting to forget all of that to stop suffering, to exterminate all memories of her and as if nothing had happened to see how the heart starts to function in a fully natural way. To hope that our paths have never been intertwined in order prevent all this affliction, to forget every kiss, every caress, every hug and every word. But sometimes we want things, but they’re not always what actually favors us, and life will not intervene for us. Having to face the pain, the misfortune, the sadness and every tear until there comes the point where she is just someone else across the store, and there, right there, I’ll be entirely happy. Maybe eventually someone else will come into my life to whom I will have to recite all these words while my voice breaks and everything starts again.

© Gabriel Berm